Cómo evitar las enfermedades, olvidar el pasado y disolver la culpa

"Para curar una enfermedad, debo cambiar la memoria celular de esa enfermedad, lo que se logra trascendiendo toda emoción, todo pensamiento y transformándose en testigo silencioso del proceso."  Deepack Chopra.

 

 

La mayoría de las personas nos pasamos la vida diciendo que queremos ser felices, pero no lo conseguimos porque hay algo o alguien que nos lo impide. Cuántas veces te has encontrado diciendo “siempre me encuentro con el mismo tipo de persona” o “siempre me pasa  lo mismo” “este es mi destino”  “ por culpa de.. no he podido hacer/llegar a…”

Encontramos un culpable a nuestra situación, aunque ese culpable seamos nosotros mismos. La culpa siempre busca castigo y nos castigamos los unos a los otros de diferentes maneras para poder aliviarnos interiormente y es así como entramos en el juego del dolor y el placer.

Pero si nos paramos a pensar que todo lo que nos pasa no es más que un efecto de nuestros propios pensamientos y creencias, entonces tendríamos más claro el camino  a seguir.

Todo el desequilibrio físico y emocional nos viene generado por el resentimiento y la culpa. Nuestras actitudes, emociones negativas y creencias son las causas más comunes de las enfermedades que padecemos hoy en día. Hay que tener en cuenta que no sólo nos vienen por causas meramente “físicas” y debemos estar alerta a los síntomas que nos trasmite  nuestro cuerpo, que en definitiva es un aviso de que algo no está funcionando bien en nuestro organismo.   

Todo síntoma es la mejor adaptación posible a la presión del medio interno o externo y está allí para ayudarnos a gestionar esa presión.

Nunca debemos dejar de consultar a un profesional médico, aunque sepas las causas emocionales de tus malestares. Los médicos se ocuparán de tu parte física, pero el trabajo interior (mental y espiritual) debe estar en tus manos.

Cuando sufrimos por alguna situación o nos sentimos ofendidos, en ese momento estamos percibiendo algo de manera equivocada, y nos negamos a ver la situación de una manera realista, tal como es. Nuestra percepción se convierte en nuestra realidad, y si estás percibiendo algo negativamente te encontrarás atrapado en esa negatividad. Es por eso que el conflicto interno le impide a la mente curarse a pesar del poder que posee.

Para disolver el dolor, la culpa y el resentimiento debemos practicar el Perdón. Cuando perdonas estás abriendo las puertas de todas las posibilidades, cambiando tu actitud, estás enviando una señal al “universo” que las otras personas lo notan y se traduce en experiencias favorables para ti. Debes empezar por perdonarte a ti mism@ porque si no lo haces aparte de perjudicar a terceras personas, te negarías el placer de experimentar todas las cosas buenas que tiene la vida.   Además de convertirte en mejor persona, empiezas a atraer situaciones de éxito, nuevas oportunidades se te presentarán y todo te resultará mucho más fácil pues irás fluyendo con a cada paso que des, no verás obstáculos, sólo buenas oportunidades.

 

Te proponemos las etapas para que vayas practicando el perdón con cualquier persona o situación negativa o desfavorable que se te presente.

ETAPAS DEL PERDÓN:

Identifica tus emociones (a menudo hay más de una). Toma consciencia de la acusación que te haces a ti mismo o que le haces a otro y de lo que ésta te hace sentir.

2) Asume tu responsabilidad. Ser responsable es reconocer que siempre tienes la opción de reaccionar con amor o con miedo. ¿De qué tienes miedo? Date cuenta también de que tienes miedo de que te acusen de tener miedo.

3) Acepta al otro y suéltate. Para lograr soltarte y aceptar al otro, ponte en su lugar y siente sus intenciones. Acepta la idea de que la otra persona se acusa y te acusa probablemente de la misma cosa que tú. Ella tiene el mismo miedo.

4) Perdónate. Esta es la etapa más importante del perdón. Para realizarla, date el derecho de haber tenido y de tener todavía miedo, creencias, debilidades y límites, que te hacen sufrir y actuar. Acéptate tal y como eres ahora, sabiendo que es temporal.

5) Ten el deseo de expresar el perdón. A modo de preparación para la etapa seis, imagínate con la persona adecuada en el acto de pedirle perdón por haberla juzgado, criticado o condenado. Estarás listo para hacerlo cuando la idea de compartir tu experiencia con dicha persona te suscite un sentimiento de alegría y de liberación.

6) Ve a ver a la persona en cuestión. Exprésale lo que has vivido y pídele perdón por haberla acusado o juzgado y por haber estado resentido con ella. Menciónale que la has perdonado sólo si te lo pregunta.

7) Haz el enlace con un cordón o una decisión ante uno de tus progenitores.

Recuerda un acontecimiento similar que ocurriera en tu pasado con una persona que representase a la autoridad: padre, madre, abuelos, maestro, etc.

Generalmente será del mismo sexo que la persona con la cual acabas de realizar el perdón. Vuelve a efectuar todas las etapas con esta persona (la figura de autoridad).

 

Para concluir, perdonar no es más que cambiar mi percepción sobre lo que me está ocurriendo, de lo que siento y dejar de creer que son los otros los responsables de mi sufrimiento o agravio. Es tomar conciencia de que soy el único responsable de mis sentimientos y que siempre puedo elegir cómo sentirme. 

¿Quieres vivir libre de enfermedades y molestias? ¿Te animas a practicar las etapas del perdón? ¡Únete a la Comunidad del Bienestar!

 

Redacción Instituto Draco

www.institutodraco.com

https://www.facebook.com/institutodraco

Más información de Curación Cuántica



Comentarios

    Sin comentarios por el momento

Deja tu comentario